Nuestras ideas y creencias pueden producir enfermedad, insatisfacción y falta de armonía. La clave para convertir las creencias negativas en positivas está en aprender a amarnos a nosotros mismos. Esta nueva actitud unida a nuestra disposición a cambiar creará la vida que de veras deseamos. Los pensamientos que tenemos y las palabras que decimos son tremendamente poderosos. Es casi como si al tener un pensamiento o pronunciar una palabra, éstos salieran de nosotros para regresar convertidos en experiencias.